Analistas consultados por La República afirman que bajar más agresivamente la tasa de política monetaria —actualmente en 3,75 % anual tras una reducción reciente— podría reactivar la economía mediante mayor colocación de crédito, inversión local, consumo, recaudación y empleo, sin afectar el control de la inflación. La inflación semestral fue de –0,83 %, muy por debajo de la meta del Banco Central (3 % ± 1 %).